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miércoles, 25 de octubre de 2017

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La empresa de Seguridad RMD no abona los salarios a sus Vigilantes

JUEVES 26 A LAS 17 HORAS
Pleno del Excmo. Ayto. de San Fernando

 El  Comité  de  Empresa  viene  denunciando  reiteradamente  tanto  en Inspección de Trabajo como ante la D.G.P.,  los muchos incumplimientos que esta empresa viene cometiendo con la plantilla de trabajadores.
El próximo Jueves, te pedimos asistas al Pleno del Excmo. Ayto. de San Fernando, a celebrar en el Palacio de Congresos de la Calle Real, en APOYO Y SOLIDARIDAD CON LOS COMPAÑEROS DE RMD , que prestan servicios en las dependencias municipales y que al día de hoy aún no han percibido el salario del mes de Septiembre, al igual que los compañeros de Renfe, donde SEGURIDAD INTEGRAL CANARIAS tampoco ha abonado su salario de septiembre.
“No es  justo que trabajando todos los días,
estemos  pasando necesidades básicas en nuestras casas”.

Sindicato Profesional Vigilantes

SPV CADIZ
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domingo, 22 de octubre de 2017

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El sindicato ELA manifiesta su disposición a negociar un convenio de seguridad privada para País Vasco y Navarra

 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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MADRID: Los vigilantes de seguridad de Barajas piden mediación por el incumplimiento del acuerdo de Prosegur

Los vigilantes de seguridad del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas pedirán mañana, lunes, una mediación para reclamar la ejecución del acuerdo firmado el pasado 22 de julio con la empresa de seguridad privada Prosegur y cuyo incumplimiento podría llevar a los trabajadores a convocar huelga para varios fines de semana en noviembre y diciembre.
En declaraciones del representante del Comité de Empresa de los vigilantes de Prosegur en el aeropuerto madrileño, Ángel García, dijo que Prosegur no ha cumplido hasta el momento con varios puntos del acuerdo alcanzado el pasado verano por el que los trabajadores desconvocaron la huelga cuyo inicio habían previsto para el 23 de julio. Concretamente, García señala el incumplimiento de tres puntos del acuerdo relativos a formación, prevención y la creación de una comisión de trabajo para supervisar las "grandes presiones" a las que los mandos intermedios someten a los vigilantes.
 
Así, García indicó que recientemente han acudido a la justicia para pedir la ejecución del acuerdo firmado con Prosegur y que el juez dictó que la empresa debe cumplir con el acuerdo, aunque el proceso se encuentra en plazo de alegaciones. En este sentido, reconoce que en el acuerdo no se establecían plazos, pero reclama que la desconvocatoria de huelga implicaba una aplicación del mismo que no se ha producido en los tres meses transcurridos. Por ello, la intención de UGT es conseguir un acuerdo en los plazos para aplicar el acuerdo a través de la mediación o, de lo contrario, convocar los paros.
Sobre las presiones a las que los vigilantes son sometidos en el aeropuerto, García señaló que recientemente un trabajador se orinó encima en su puesto de control por no tener un relevo para poder ir al servicio. "Aena paga para que el acceso en los controles sea lo más rápido posible y que no haya quejas" añadió García sobre la presión de los trabajadores. Respecto a la posible convocatoria de huelga, afirmó que el deseo de los trabajadores es que la mediación funcione y no llegar a tener que convocarla y, en caso de hacerlo, que no se prolongue hasta Navidades.
Conflicto entre UGT y AVA Por otra parte, la Asociación de Vigilantes de Aeropuertos (AVA) en el Adolfo Suárez Madrid-Barajas, tiene previsto convocar en las próximas semanas una asamblea en la que llamará a los trabajadores de Prosegur a las urnas para decidir si convocan paros con el objetivo de reivindicar mejoras en sus condiciones laborales. Según declaró el presidente de AVA en Barajas, José Carlos Almazán, en caso de votar a favor de la huelga, las fechas que se barajan para su convocatoria serían las últimas semanas de diciembre y afectarían a los servicios de filtros que tiene asignados la empresa de seguridad privada Prosegur en este aeropuerto.
Esta convocatoria estaría fundamentada en el descontento de AVA con el acuerdo alcanzado por UGT con Prosegur en julio. Para AVA, que acusa a UGT y al Sindicato Autónomo de Trabajadores de Empresas de Seguridad (ATES) de ser "partidistas" y de tener "intereses" en Prosegur, dicho acuerdo fue "contraproducente e inocuo" y no consiguió "ninguna concesión" por parte de la empresa. Entre las reivindicaciones de AVA se encuentran la petición de ser considerado personal cualificado y especializado, un plus de actividad de 200 euros para todo el personal que presta servicio en el aeropuerto madrileño, el incremento de la plantilla, y distintas reclamaciones relativas a incrementos en la retribución por horas extra, horario nocturno o festivos.
Ante estas afirmaciones, el representante de UGT, Ángel García, declaró que el único integrante de AVA es el propio Almazán y que no tiene ninguna representación sindical. Además, añadió que las reclamaciones realizadas por AVA son "surrealistas" y "repetitivas". En cuanto a los términos del acuerdo firmado en julio, el documento determinaba, entre otros aspectos, la retribución en forma de 'plus' o complemento en función del cumplimiento de unos objetivos de calidad y eficiencia; el carácter voluntario de las horas extra; medidas de formación; la posibilidad de que los trabajadores decidieran no realizar turnos superiores a nueve horas; y garantizar el cumplimiento de los descansos legalmente establecidos.
 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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La seguridad privada, fundamental para la protección del personal de los centros sanitarios

«Salgo con mucha tensión del trabajo»
 
Cuando se sienten desprotegidos llaman a los servicios de seguridad que dispone el hospital e incluso a la Policía Nacional, «a los dos minutos vienen», dice Pascual. De hecho, aseguran que los vigilantes de seguridad están pendientes de cualquier anomalía en Urgencias, «están aquí al lado y salen cuando ven si hay un poco de ruido».
 
La mampara acristalada con efecto espejo en la que se encuentran los administrativos del servicio de Urgencias del hospital Can Misses evita las miradas indiscretas y da sensación de protección pero no descarga la tensión acumulada por Pascual, administrativo de Urgencias, durante su jornada laboral. Pascual necesita darse un paseo antes de llegar a su casa para calmarse de los nervios que le ocasiona su trabajo. «Cuando salgo de aquí no me voy directamente a mi casa. Me doy un paseo antes porque hay días que te vas muy nervioso, con mucha tensión y muy mal», confiesa.
Pascual y María son dos de los administrativos del servicio que han vivido más de una experiencia desagradable en su trabajo a consecuencia de los insultos. El 15,5% de las agresiones notificadas hasta agosto de este año las han padecido los auxiliares administrativos y es en Urgencias donde se registran más casos. «Es el pan nuestro cada día. Ahora está más tranquilo porque han pasado los cierres de las discotecas», dice Pascual. En verano han de lidiar con situaciones que se le escapan de las manos debido a las intoxicaciones de drogas. «El paciente viene en la ambulancia pero los otros cuatro que le acompañan están peor. Ese es el problema que te ves a las cuatro o cinco de la madrugada, empiezan a gritar y tienes que mandarle callar», relata María.
 
Los tiempos de espera para ser atendidos ocasionan momentos de tensión. «Empiezan a impacientarse si esperan más de dos horas, pero no puedes derivarlo a un centro de salud aunque hay muchos casos que no son de hospital», comentan. En verano aumentan las horas de espera. «Al principio de verano se fueron varios médicos y eso es como la pescadilla que se muerde la cola, si no hay médicos la espera es más larga», comenta Pascual. En su opinión, las redes sociales dan una imagen muy negativa del hospital del personal. «Nos ponen a parir y la gente cuando llega lo primero que pregunta, antes de explicar para qué vienen, es cuánto tiempo va a tener que esperar», se lamenta.
 
Cuando el servicio de Urgencias se puso en marcha disponían de un mostrador «pero pedimos la mampara porque la gente se sentaba en el mostrador a tomarse el café», recuerda Pascual. Con la mampara, a la que denominan pecera o jaula, se sienten más protegidos pero no les aísla de las agresiones verbales que, mayoritariamente, aseguran vienen de los hombres. «A las mujeres les das una explicación de la espera y lo entienden, les informamos que no es por hora de llegada sino de prioridad y que no está en nuestras manos que sean atendidos», explica. El personal ha tenido que escuchar todo tipo de improperios. «Te dicen de todo, que si les pasa algo me van a matar», recuerda María. De hecho, confiesa que a veces cuando sale de trabajar «he tenido miedo y he salido por la parte trasera». Hay compañeras que incluso han necesitado atención psicológica y pidieron el traslado. «Tienes tu vida privada y a eso le añades una agresión verbal continúa. A una compañera le tiraron un ordenador, pero también podía haber sido una piedra».
 
Cuando se sienten desprotegidos llaman a los servicios de seguridad que dispone el hospital e incluso a la Policía Nacional, «a los dos minutos vienen», dice Pascual. De hecho, aseguran que los vigilantes de seguridad están pendientes de cualquier anomalía en Urgencias, «están aquí al lado y salen cuando ven si hay un poco de ruido». Pascual confiesa que después de recibir un insulto por parte de un familiar o un paciente han rectificado su comportamiento. «Algunos te piden disculpas después pero el mal trago ya lo has pasado», apostilla.

 
FUENTE: periodicodeibiza.es AQUÍ
 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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Un juez obliga a una mujer con dos cánceres de mama a trabajar de vigilante de seguridad

La mujer, de 47 años, ha sufrido varias operaciones, tratamientos de quimioterapia, tiene un brazo en cabestrillo, toma fármacos para reducir el trastorno depresivo y visita al psiquiatra cada dos meses
 
Soledad C. T. tuvo un cáncer de mama en 2010. El tratamiento de quimioterapia y la operación quirúrgica la dejaron sin pecho derecho. Tres años más tarde, la mujer presentó un nuevo tumor en su otra mama, que provocó una nueva intervención y otra mastectomía que le quitó el izquierdo. Ambos pechos fueron reconstruidos mediante cirugía, pero la mujer también presentó un "linfedema bilateral" que le afectó a los dedos de las dos manos. Especialmente mal quedó el brazo izquierdo, que aún hoy tiene que ser tratado ortopédicamente con una manga especializada.
 
Todos estos procesos generaron en la mujer un "trastorno adaptativo con sintomatología ansioso depresiva" que todavía dura en la actualidad. Soledad tiene que tomar fármacos periódicamente para mermar los efectos de esta patología y acude cada dos meses a la consulta del psiquiatra con el fin de mejorar su capacidad para relacionarse con el resto del mundo, una competencia que perdió precisamente como consecuencias de los padecimientos que ha sufrido.
 
En este contexto, la mujer pidió al Instituto Nacional de la Seguridad Social que le concediera la incapacidad al menos para desempeñar su profesión habitual, que es la de vigilante de seguridad en los juzgados de Madrid. Sin embargo, el organismo rechazó la solicitud de Soledad. Argumentó que la paciente "no presentaba reducciones anatómicas o funcionales que disminuyeran a anularan su capacidad laboral". El dictamen previo constataba la existencia de "un cuadro clínico residual consistente en trastorno adaptativo con sintomatología ansioso depresiva, carcinoma intraductal de mama derecha e infiltrante en mama izquierda".
 
La mujer recurrió la resolución administrativa ante los tribunales. Sin embargo, tampoco estos le dieron la razón. El titular del Juzgado de lo Social número 34 de Madrid, Antonio S. G., entendió el pasado junio que Soledad tiene que reincorporarse a su puesto de vigilante de seguridad en los tribunales de Madrid, cosa que ocurrirá la próxima semana. "De acuerdo con los informes de valoración de incapacidad temporal, no desvirtuados de contrario, la actora se halla limitada para actividades de esfuerzo y sobrecargas mecánicas", reconoce la sentencia, que añade incluso los peligros que puede conllevar la práctica de determinadas actividades por parte de la paciente.
 
Entre estos últimos, la resolución admite el "riesgo de traumatismos incisos" o la amenaza que supone para la mujer la "proximidad a fuentes de calor". Estos "requerimientos funcionales", sin embargo, según entiende el juez, "no forman parte de las tareas fundamentales del oficio de la demandante". "De formar parte de un puesto de trabajo concreto son evitables mediante la correspondiente adaptación o cambio" de destino, considera el magistrado, que añade otros problemas que tiene la mujer y que a su juicio son salvables. A consecuencia del trastorno psicológico padecido, que no es grave, podría adicionarse que se halla limitada para trabajos de relación con el público y que conlleven exigencias importantes de concentración y atención; así como para trabajos de riesgo, en altura o con conducción, incluyendo servicios de armas", relata la sentencia judicial, que añade que incluso estos extremos son superables. "En cualquiera de los casos tampoco estos requerimientos son fundamentales en el oficio de la demandante, que podría desarrollar servicios sin armas", apunta el magistrado.
 
Los únicos oficios "para los que podría determinar incapacidad serían aquellos con requerimientos de sobrecarga de los miembros superiores por esfuerzos intensos o continuados sin necesidad de que sean muy importantes, de flexoextensión de los mismos, carga de pesos; es decir, trabajos esencialmente manuales" y que, según el titular del Juzgado de lo Social número 34, "no pueden predicarse del oficio de la demandante". Soledad se incorporará mañana y sus compañeros la esperan con sorpresa. Consideran que es "una barbaridad" que la mujer vuelva a trabajar, ya que saben de qué va su actividad, que pueden encontrarse a gente muy nerviosa en los tribunales, que se enfrentan cada día a personas que pretenden introducir armas en los juzgados, que estos son un punto de conflictividad con enfrentamientos habituales sea cual sea el puesto que ocupes dentro de los diferentes destinos.
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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CÁDIZ: Los vigilantes de RMD de las dependencias municipales del Ayuntamiento de San Fernando anuncian movilizaciones

El nuevo contrato para la prestación del servicio por dos años ha quedado desierto y la plantilla teme por el pago de las nóminas
 
Los vigilantes de seguridad de las instalaciones municipales acordaron ayer en asamblea emprender un calendario de movilizaciones y jornadas de paro ante el impago de la nómina del pasado mes de septiembre por parte de la empresa de seguridad a la que el Ayuntamiento tiene encargado este servicio: RMD.
 
La situación afecta a una plantilla compuesta por 17 trabajadores que se encargan de la vigilancia de dependencias como Alcaldía, el Centro de Congresos, Servicios Sociales, el Parque del Mar o, incluso, del Teatro de Las Cortes. El comité de empresa asegura que desde hace ya un año venían dándose con cierta frecuencia en el abono de las nóminas. No obstante, el conflicto -explican- se complica puesto que la empresa se encuentra actualmente en una situación de prórroga forzosa, dado que la adjudicación del nuevo contrato para este servicio cuya vigencia sería de dos años quedó desierto a mediados del pasado mes de septiembre. Y eso es lo que más preocupa a la plantilla. En las reuniones que ha mantenido con el Ayuntamiento para abordar el problema, el gobierno municipal ha asegurado a los representantes sindicales que no se ha dado ningún retraso en los pagos a la empresa adjudicataria.
 
Por su parte, Podemos San Fernando mostró ayer su apoyo a la plantilla, a la que animó a las movilizaciones al tiempo que recriminaba al PSOE a que actuara "de manera cobarde" desde el equipo de gobierno "no defendiendo públicamente los derechos de los 17 empleados de las instalaciones municipales". La formación, partidaria de la remunicipalización de servicios, achacó lo ocurrido a la "privatización" y a los "recortes" emprendidos por el PP en el mandato anterior "que supusieron la reducción de la jornada de la plantilla, de sus salarios y cotizaciones". De esta manera, su secretario general, Ernesto Díaz, anunció también una moción que trasladarán al pleno que se celebrará la próxima semana para que se les dé una solución a estos trabajadores.
 
 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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GRANADA: La Guardia Civil da formación a personal de Seguridad Privada en materia antiterrorista

Han participado entre otros trabajadores de seguridad privada de los grandes centros comerciales de la provincia Granada, del puerto de Motril, de los polígonos industriales y Guardas Rurales
Tras la adopción por el Secretario de Estado de Seguridad de medidas de refuerzo adicional del Nivel 4 del Plan de Prevención y Protección Antiterrorista (PPPA), con ocasión de los atentados de Barcelona y Salou el pasado mes de agosto, se han incrementado los cauces de colaboración con el sector de la Seguridad Privada con la finalidad de incorporar, en el ámbito territorial de competencias del Cuerpo, las capacidades de los vigilantes de seguridad y de los Guardas Rurales al desarrollo de las medidas recogidas en el Plan de Prevención y Protección Antiterrorista.
 
Para ello la Guardia Civil ha diseñado unas jornadas de formación y coordinación con los trabajadores del sector de la seguridad privada para potenciar y maximizar su colaboración al objeto de incrementar la adquisición de información en materia antiterrorista. A lo largo de la mañana de hoy agentes del Servicio de Información, de Desactivación de Explosivos y de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada darán a estos trabajadores de la seguridad privada pautas de actuación y coordinación en caso de atentado terrorista; se les explicará cuáles son los niveles de alerta antiterrorista y por qué España está en el nivel 4; y por último se les explicará cómo actuar en el caso de que aparezca un artefacto que se sospeche que pueda contener explosivos.
 
Entre los asistentes a estas charlas formativas se encuentran trabajadores de la seguridad privada de los grandes centros comerciales de la provincia de Granada, de los polígonos industriales de la provincia, de la prisión de Albolote, del puerto de Motril, Guardas Rurales y de aquellos otros que prestan servicio en eventos donde se produce aglomeración de público. Debido a la cantidad de trabajadores de seguridad privada que van a asistir a estas charlas, la jornada formativa se ha tenido que dividir en dos días: la que se ha celebrado hoy y otra que se celebrará el próximo día 26 de octubre, también en esta Comandancia.
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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sábado, 14 de octubre de 2017

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Un Vigilante de Seguridad desarma a un hombre en el interior del tren de cercanías en Málaga

El suceso ocurrió el pasado miércoles cuando el tren de cercanías iba en dirección Fuengirola lleno de personas
“Una persona se encontraba en el interior de uno de los vagones en una actitud rara”, -cuenta a www.elcasomalaga.com un testigo del suceso-.  En un momento determinado del trayecto pasó el Vigilante de Seguridad que normalmente hace la ronda en el interior del tren, percatándose de la presencia de este individuo y advirtiendo que este portaba un arma blanca, concretamente un cuchillo. Ambos empezaron a hablar, requiriéndole el Vigilante que le diese el arma que tenia oculta, momento en el que el individuo sacó el cuchillo con actitud amenazadora, con el tren totalmente lleno de personas y fue el tenso instante  en el que el vigilante de seguridad se lanzó sobre el individuo, produciéndose un forcejeo entre ambos hasta que lo consiguió desarmar e inmovilizar, ante el estupor y perplejidad  de los usuarios del Cercanías, que aplaudieron la actuación del profesional de la seguridad.
 
Sindicato Profesional Vigilantes

SPV CADIZ
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viernes, 13 de octubre de 2017

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¿La pausa del bocadillo se considera tiempo de trabajo?

Los tribunales han tenido que clarificar en diferentes sentencias qué actividades habituales en el día a día de cualquier empleo se consideran tiempo efectivo de trabajo en el cómputo de una jornada laboral.
 
"La duración de la jornada de trabajo será la pactada en los convenios colectivos o contratos de trabajo". Así se expresa el Estatuto de los Trabajadores, que repasa también todas las particularidades relacionadas con los descansos mínimos legales y el tiempo efectivo de trabajo. Precisamente este último punto es uno de los que más polémica generan entre los representantes de los trabajadores y las empresas, disputas que, en ocasiones, acaban llegando a los tribunales.
En este sentido, el Tribunal Supremo ha sido uno de los últimos en pronunciarse sobre qué actividades cuentan para el cómputo del tiempo efectivo de trabajo, algo fundamental para no sobrepasar el máximo legal. Se trata de la conocida como pausa para el bocadillo, que queda a discreción de la empresa. Así, si una compañía cambia de criterio y decide no contar ese descanso dentro de la jornada efectiva laboral, no se produce una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. En estos casos, el Alto Tribunal entiende que simplemente la dirección de la compañía debe realizar una adaptación de la distribución de la jornada anual para que los trabajadores no sobrepasen lo pactado en los convenios colectivos o los contratos ni tampoco el máximo que marca la ley.
Sin embargo, la pausa para el bocadillo no es el único caso que ha llegado a las más altas instancias jurisprudenciales. También el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea tuvo que pronunciarse sobre si los desplazamientos desde el domicilio de un trabajador hasta el primer o último cliente cuando no se cuenta con un centro de trabajo fijo se considera tiempo efectivo o no. El tribunal fue claro y aseguró que estos viajes no pueden ser achacados al tiempo de descanso de un empleado.

Tomarse un pincho sólo durante el descanso

Algo tan habitual como parar a media mañana para tomarse un aperitivo y coger así fuerzas para el resto de la jornada laboral ha llegado al Tribunal Supremo (TS). Así, la sala de lo social dictaminó en una sentencia del pasado mes de agosto que dejar de considerar la pausa para el bocadillo como tiempo efectivo de trabajo no supone una modificación sustancial de las condiciones de trabajo.
Con esta decisión, el Alto Tribunal, que estima el recurso de casación para la unificación de doctrina y revoca la sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia de Comunitad Valenciana, respaldó el cambio unilateral que hizo una empresa en el calendario laboral, ya que la recomendación del convenio colectivo de que 7,5 minutos de los 15 de descanso contasen como tiempo de trabajo no era una condición más beneficiosa.
La sentencia del TS explica que, como consecuencia del cambio de consideración de ese tiempo de descanso, la empresa tiene que realizar una adaptación de la distribución de la jornada anual para que se hagan las horas de trabajo efectivo. "Dicha adaptación entra dentro del poder de dirección del empresario, que ha fijado en 228,12 los días de trabajo, en lugar de los 224,5 que se trabajaban hasta el año 2014", aclara el fallo.

Llegar hasta un cliente cuenta

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó en septiembre de 2015 que los desplazamientos que realiza un empleado que no tiene asignado un centro de trabajo fijo entre su domicilio y el primer o último cliente de la jornada debe ser computado por su empresa como tiempo efectivo de trabajo, y no como de descanso.
Según la sentencia del Alto Tribunal europeo, los trabajadores que se encuentren en esta situación están ejerciendo su actividad durante todo el tiempo que tienen que invertir en esos desplazamientos, ya que precisamente ese tiempo es "instrumento necesario para ejecutar prestaciones técnicas" en los centros a los que se están trasladando. Y es que en el caso enjuiciado, pero extrapolable a otros, los empleados debían incluso desplazarse más de 100 kilómetros y hasta tres horas para cumplir con sus obligaciones cuando la empresa decidió cerrar sus oficinas provinciales y adscribir a todos sus empleados a las oficinas centrales.

Desplazamientos en los cuadrantes

El Tribunal Supremo (TS), en sentencia de febrero de este año, ha confirmado que el tiempo que tarda un trabajador en ir de un cliente a otro debe ser considerado como tiempo efectivo de trabajo. Es más, el Alto Tribunal insiste en que los desplazamientos deben ser recogidos en los cuadrantes y partes de trabajo, así como cualquier incidencia que ocurra en ellos.
El fallo del TS determina que un cómputo más detallado "incidiría en la duración de la jornada pactada y en las posibles extralimitaciones que, de existir constancia en el parte de trabajo y en los cuadrantes, permite conocer tales datos con objetividad y de forma previa a que se suscite cualquier conflicto entre empresa y trabajador". Por este motivo, la sentencia subraya "la necesidad de documentar en forma precisa en partes y cuadrantes no sólo el tiempo previsto y dedicación al usuario, sino también el tiempo estimado a lo largo de la jornada en la necesidad de desplazamientos".

Trabajando en los días de libre disposición

Si el convenio colectivo no lo especifica, los días de libre disposición no computan como tiempo de trabajo efectivo, aunque sean retribuidos. Así lo ha determinado la sala de lo social del Tribunal Supremo (TS) en una sentencia del pasado mes de junio, que indica que resulta contrario a derecho atribuir a los permisos por asuntos propios la condición de tiempo de trabajo efectivo, puesto que, para ello, debe existir alguna previsión expresa en el convenio correspondiente sobre el carácter de los mismos.
El fallo, que confirma la sentencia de la sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, insiste en que es clave para valorar si computan o no dos aspectos: por un lado, que sea posible hallar un elemento que permita atribuir a los días de permiso por asuntos propios la condición de tiempo de trabajo efectivo en el convenio colectivo y, por el otro, que se contemplen medidas de ajuste que faciliten apreciar la voluntad negociada de su integración en la jornada establecida, lo que implicaría que su disfrute no influya en el cumplimiento del número fijado de horas de trabajo. "De existir semejantes previsiones no se albergaría duda alguna acerca del carácter no recuperable del permiso por asuntos propios", subraya la sentencia del TS.
 
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Despiden a una trabajadora por faltar el día de su desahucio

Tras la última reforma laboral, las empresas pueden echar a los empleados aunque sus ausencias estén justificadas El grupo Konecta tiene otro conflicto laboral pendiente con 150 trabajadores de Torrelavega, Cantabria. UGT recuerda que el año pasado una empleada enferma de neumonía murió tras pedir el alta médica voluntaria por miedo a perder el empleo
 
Amaya Muñoz tiene 31 años. En septiembre perdió su casa del barrio madrileño de Valdezarza. La desahuciaron por no poder hacer frente al alquiler. Y el viernes perdió su trabajo por haber faltado aquel día en el que la echaron a la calle con sus bártulos. Aunque sus ausencias estaban justificadas, la empresa de telemarketing Konecta, en la que llevaba contratada desde julio, le explicó que la despedían de todas formas. Y que lo hacían con el aval de la última reforma laboral, que considera un "despido objetivo" el que se produce porque el empleado acumula nueve faltas justificadas en dos meses.
"Me avisaron de que el desahucio sería el 11 de septiembre. Ya había logrado aplazarlo una vez, pero la cosa no pintaba bien. Y pedí el día libre para acudir a mi propio desalojo. Les dejé claro que era un asunto de índole judicial y que mi falta estaría justificada. Pero mi jefa me respondió que ya era mayorcita y que tenía que asumir mis responsabilidades", cuenta Amaya. Al final, "a regañadientes", en la empresa accedieron a un cambio de turno. Pero todo fue peor de lo que la joven había imaginado. Decenas de personas se acercaron para intentar evitar el desalojo, pero un amplio operativo policial ayudó a fraguar el desahucio. "A las siete de la mañana han llegado una barbaridad de furgonetas de la UIP. Serían unas 15. Han cortado algunas calles, han tomado prácticamente todo el barrio para evitar el acceso de otros compañeros que pudiesen unirse durante la mañana. Los agentes venían con el ariete, los mazos... Estaban preparados para tirar la puerta abajo", explicaba entonces Álvaro Gómez, miembro de la asamblea popular de Tetuán.
Tras el episodio, Amaya "muy afectada psicológicamente", según relataban los presentes, no fue a trabajar. "El médico me dio unos días de baja para recuperarme. Y eso no gustó en la empresa", reconoce. Alojada temporalmente en casa de amigos, se reincorporó a su puesto con el apoyo explícito de sus compañeros, pero no de la dirección. "Mi jefa me dijo que me había visto en la tele, como si lo hubiese hecho adrede. Parecía que se estaba mofando de mí", asegura. A partir de allí, todo fue más o menos normal. Hasta el viernes. Media hora antes de que acabara su turno, a las tres de la tarde, la llamaron desde el departamento de Recursos Humanos. "Creí que íbamos a hablar del turno extra que me había ofrecido a hacer al día siguiente". Y se acercó contenta y segura por su rendimiento laboral: "Ese mismo viernes había vendido dos pólizas", apunta.
 
Pero en la reunión la responsable de personal le comunicó que la echaban por sus faltas al trabajo. También se había ausentado otros dos días por un brote de gastroenteritis que afectó a varios empleados. "Ella me recalcaba la del 11 de septiembre, el día de mi desahucio. Y yo insistía que todas estaban justificadas. Pero me respondió que con la reforma laboral podían hacerlo igualmente", lamenta. Sus planes ahora son demandar a su empresa, para exigirle "readmisión o despido improcedente". Aunque la primera opción sea la que menos le gusta: "No me gustaría volver a trabajar en esta empresa por lo que me han hecho. Pero tengo que intentarlo todo". La campaña para pedir la readmisión de Amaya Muñoz incluye el envío de mensajes a la página oficial de Facebook del grupo Konecta y a su cuenta de Twitter. Además, mañana a las 19.00 está convocada una concentración frente a la sede de la compañía, en Tres Cantos.
Una empresa con más problemas A pesar de los reiterados intentos de recabar la versión de la empresa, no ha habido respuesta de momento. Konecta tiene otro gran conflicto laboral en cartera, que afecta en este caso a 150 trabajadores de la ex firma Golden Line, en Torrelavega, Cantabria. De hecho esta semana un juez debía decidir sobre la suerte de estos empleados, a los que el grupo empresarial, cuyo socio mayoritario es el banco Santander, ha propuesto trasladar a Valladolid y aplicarles una bajada salarial, pero el juicio se ha aplazado. "A mucha gente le dicen que o reduce su jornada y, por tanto, su sueldo o se van a la calle", asegura Santiago Alonso, secretario de Organización de la Coordinadora Estatal de Telemarketing de CGT.
 
No es la primera vez que Konecta usa el absentismo laboral como causa para despedir a empleados: CGT señala que la empresa ha llevado a cabo muchos despidos procedentes basados en bajas, incluso justificadas. El año pasado, una empleada de la empresa que padecía una grave neumonía, murió tras darse de alta voluntariamente por miedo al despido. Según CGT, unas semanas antes, uno de los jefes había mencionado la posibilidad de despedir por bajas laborales. En el caso de Amaya, denuncian que Konecta la instó a coger dos días de baja en octubre que ahora le contabilizan para su despido. "En octubre faltó los días 11 y el 17, tenía que ir al médico. Nuestro convenio recoge 35 horas al año para ir al médico en forma de permisos retribuidos. Sin embargo, la empresa le dijo que no le valía el justificante médico y que pidiera la baja esos días. Ya estaban detrás de despedirla", explica Santiago Alonso.
El Grupo Konecta se describe en su página web como líder en servicios integrales de outsourcing y contact center desde 1999. En 2012, según sus datos, facturó 307 millones de euros (295 más que en 2000), y tenía el año pasado 15.286 trabajadores. Desde la entrada en vigor de la reforma laboral basta con que un empleado falte nueve días hábiles al trabajo de forma intermitente en dos meses consecutivos, y aunque sea por causas justificadas, para que pueda ser despedido con la mínima indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. También se pueden quedar sin empleo por las mismas razones si falta "el 25% de los días hábiles en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de 12 meses". Así consta en el artículo 18 del real decreto, que es prácticamente igual que el que existía en la anterior reforma. Sin embargo, una diferencia aparentemente sutil da mayor libertad de despido a las empresas. En la versión publicada en el BOE el 11 de febrero de 2012 se elimina la frase: "siempre que el índice total de absentismo de la plantilla del centro de trabajo supere el 2,5% en los mismos periodos de tiempo". La eliminación de la referencia colectiva convierte esta causa de despido en una responsabilidad exclusivamente individual. Los sindicatos aseguraron en su momento que esta disposición atenta contra el derecho a la salud de los trabajadores.

 
Sindicato Profesional Vigilantes

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miércoles, 11 de octubre de 2017

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CEUTA: El Hospital Militar, sin seguridad después de que todos los vigilantes hayan solicitado la baja médica

El colectivo lleva meses protestando por su situación laboral.
La Comandancia ha recibido un escrito procedente del Hospital Militar en el que solicitan refuerzos militares para cubrir las bajas. 
 
El Hospital Militar vuelve a estar sin seguridad. Los 15 vigilantes que prestan su servicio a través de la empresa privada Marsegur se han dado de baja médica. El colectivo lleva meses protestando por su situación laboral. Los trabajadores afectados denuncian el incumplimiento del convenio colectivo por parte de Marsegur, así como impago de salarios y fraude a la Seguridad Social.
 
Las concentraciones se han repetido en varios puntos de la ciudad pero sus reivindicaciones han caído en saco roto. Hace unos días los vigilantes de seguridad secundaban una huelga a nivel nacional y continuaban la protesta un par de días más a nivel local. Durante ese periodo el Hospital abrió sus puertas sin vigilancia. Marsegur en vez de buscar soluciones al problema se limitó a cambiar el nombre de la empresa, por lo que a partir de ahora los afectados continúan en las mismas circunstancias pero dirigidos por "Novo Segur". La plantilla, que lleva meses sin percibir su salario, ha decidido darse de baja médica. Por tanto, desde el sábado el Hospital Militar vuelve a estar sin seguridad.
 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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martes, 10 de octubre de 2017

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La historia de un año de negociación de convenio, que nos está dejando tan congelados, como lo está nuestro sueldo

14 actas y 10 meses de reuniones para llegar a una conclusión, que es la que tienen la mayoría de trabajadores del sector: La negociación del convenio colectivo sectorial de la seguridad privada se ha convertido en un bucle sin fin, con temas, propuestas y asuntos que entran y salen de la palestra de la mesa negociadora, sin llegar a ningún fin, y sin fraguar ningún acuerdo que echarnos a la boca. Es la decepcionante historia de un año de negociación que nos está dejando tan congelado, como lo está nuestro sueldo. 
Ya a estas alturas, a pocos le quedan dudas de que el actual estado de la negociación no es una mera casualidad. Ya al comienzo de la negociación, nosotros ya dábamos cuentas de las serias dudas que nos surgían sobre el devenir de las negociaciones (VER AQUÍ) Estamos donde estamos porque así se ha previsto desde el principio, con una frialdad calculada por los que cortan el bacalao en la mesa de negociación... Este año no hay subida porque no toca. Y así, con ese eje trasversal, se está pasado el año entero, con reuniones llenas de frases hechas, de tiras y afloja, con una literatura técnica y experta, que sabe de sobra como hacer para rellenar de paja actas y actas, para no llegar a nada. Sin embargo, nadie nos puede acusar de ponerle palos a las ruedas de una supuesta negociación, porque cuando las centrales sindicales representadas en la mesa negociadora se han animado a salir a la calle, allí han contado con nuestro apoyo (VER AQUÍ) Hubo un momento, allá por el acta 12, que parecía que la ruptura era ya un hecho inevitable, pero rápidamente fue reconducido por la patronal llamando a retomar el dialogo, ese dialogo de sordos tan característico de la mesa del convenio sectorial, donde cada uno habla de lo suyo sin moverse un ápice de sus criterios.
El capítulo 14 de este convenio, nos habla de un desencuentro de partes que, a pesar que no querer moverse cada uno de su postura, tampoco termina por romper relaciones, en un estudiado equilibrio tan frágil pero tan consolidado, que así pueden tirarse otro año más en el mismo plan, con un quiero y no quiero que ya no convence a nadie. Entre lineas, nos hablan de una mesa de empleabilidad, y de otra mesa pero esta con el gobierno, la que llama "la tripartita". Nos hablan también de jubilación anticipada pero a la vez de congelación de la antigüedad y del problema del envejecimiento de las plantillas. Reiteran posiciones, hacen valoraciones, lanzan puyas al oponente, llaman a la concreción de propuestas y a la reflexión serena, añaden asuntos a la agenda, etc... todo un juego dialéctico y escénico que no lleva a nada porque en nada se avanza, por lo menos a los ojos del común de los trabajadores. Al final, si nada extraordinario y fuera de lo normal ocurre, este especie de "sanedrín de la seguridad privada" que conforma la mesa de negociación del convenio colectivo, llegarán a completar el año 2017 con veinte actas y la casilla de subida salarial en cero, que de eso es de lo que se trata. Un año en blanco, y al otro una pírrica subida de algo más de un punto. Y la parte social a vendernos que han logrado de nuevo salvar al sector, porque teníamos perdida la antigüedad y los complementos de IT y ellos ha conseguido... quedarnos como estamos ¡TODO UN LOGRO!

DEPENDE DE NOSOTROS, de todos nosotros, acabar con este sinsentido que venimos sufriendo desde tanto años, romper en un futuro no muy lejano este circulo tan cerrado y tan perjudicial para los asalariados como es la actual composición de representación. Ojalá el espíritu del Prat, esos locos revelados contra el rodillo de lo establecido, que pusieron en pleno verano en jaque a la patronal, a las grandes centrales sindicales e incluso al mismo gobierno, llegue a calar hasta los huesos en la seguridad privada. Ojalá este proyecto de esperanza y lucha que significa para muchos La Plataforma Social aunando a los principales sindicatos profesionales del país, llegue a consolidarse para plantarle cara a los males de nuestra profesión y al actual Status Quo que tanto interesa no modificar, ni a los patronos, ni a los que siempre nos representan.

La historia de un año de negociación tirado a la basura solo se soluciona cambiando lo que no funciona, renovando a los interlocutores, poniendo en entredicho ese sistema tan falso de representatividad, que están taponando de forma tan descarada que haya avances sociales en el sector.
 
Sindicato Profesional Vigilantes

SPV CADIZ
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Historias y anécdotas del día a día del trabajo de los vigilantes de seguridad

Maldiciones gitanas, lluvias de huevos y otras historias de los vigilantes privados
Algunos guardias de seguridad, un sector permanentemente insultado y amenazado, cuentan las cosas más raras que les han pasado a lo vigilantes de seguridad en el ejercicio de su trabajo
 
Ariel lleva uno de esos uniformes color caqui que identifican a muchos vigilantes de seguridad. Está sentado en su garita, en una urbanización de Alcobendas, Madrid. Tiene 40 años, un acento más bien indefinible, y lleva más de 15 trabajando en el sector. Así que le han pasado bastantes cosas. De las más raras, la lluvia de huevos de chocolate "y de los de verdad" que le cayó el pasado 1 de noviembre por no dejar pasar a unos adolescentes disfrazados a las casas que vigila. Amenazas de muerte, “miles”. Insultos, “casi todos los días”. También intentos de robo, pero eso ya son palabras mayores y los guardias tienen firmados contratos de confidencialidad, por lo que son bastante parcos a la hora de dar pormenores.
“Yo, cuando me amenazan de muerte, les digo que se pongan a la cola, que tengo más lista de espera que la Seguridad Social”, comenta otro profesional en el foro de vigilantes, donde varios de ellos cuentan anécdotas muy singulares. “A mí me han echado maldiciones gitanastambién, de esas de que se te caigan los ojos y esas cosas”, precisa Ariel, a quien le falta una de las piezas dentales delanteras, aunque no precisa si fue por algo que tuvo que ver con su trabajo. Las amenazas "y las discusiones más o menos agresivas" son cosas "del día a día".
 
Yo tenía que vigilar que nadie pasara de una línea en un sitio vacío, pero al otro lado no había nada ni ningún peligro “Estando tantos días en el mismo sitio, donde pasa mucha gente, hay miles de anécdotas que contar”, asegura Alberto García, portavoz del Sindicato de Vigilantes de Seguridad Privada. Así, se pueden escuchar testimonios como el aquel guarda a quien le encomendaron “un servicio en un sitio vacío con una línea en medio". "No podía dejar a la gente que pasase al otro lado de la raya, aunque no hubiera ningún peligro ni nada al otro lado. Es lo más chorras que he tenido que hacer”.
 
Otro asegura que dedicó sus esfuerzos a sacar a un gatito de un conducto de aire acondicionado, para lo cual, además de llamar a los bomberos, tuvo que desactivar varias funciones de la nave que observaba. También de desactivar va la anécdota de otro profesional que trabajó en una caja de ahorros donde su auxiliar no sabía desactivar las alarmas, así que sonaban todo el rato cada vez que se acercaba a algunos puntos de la sucursal: “Me llamaban todo el rato de incidencias para preguntarme que qué pasaba y aquello hacía un ruido de mil demonios cada dos por tres”.
 
Arcos detectores Los vigilantes de arcos detectores tienen un sinfín de recuerdos 'curiosos'. Desde aquellos que se han topado con gente que no sabe por qué razón pita hasta aquellos a quienes se les "descubre lo que era en un registro más a fondo” (refiriéndose a objetos, como vibradores, que llevaban metidos en partes ocultas del cuerpo) o aquel que después de notar el pitido le pidió a la persona que se vaciase los bolsillos y el interpelado sacó un revolver. José, que así se llama el vigilante al que le tocó el caso, se alarmó, pero quien portaba el arma se rio y le explicó que era un abogado amenazado por ETA y que tenía el permiso en regla para entrar a los tribunales con el arma.
Empezamos a buscar a los intrusos como si fuéramos los geos. Al final, encañonamos a la encargada de la limpieza Precisamente de armas también va lo más curioso que recuerda otro miembro del foro de vigilantes. Los llamaron porque parecía que alguien había entrado en el edificio que vigilaban y él y dos compañeros desenfundaron los revólveres y empezaron a buscar a los intrusos “como si fuéramos los geos”. Al final, encañonaron a una mujer con bata que resultó ser la encargada de la limpieza nocturna. Los del control no se habían percatado de que los 'allanadores' eran los empleados que entraban todos los días a esa hora.
Otra situación curiosa que suelen referir los profesionales es la de no dejar pasar a un señor “que luego resulta ser el nuevo director de la sucursal”. Generalmente, el 'señor' se pone hecho una furia y al vigilante le cae un buen rapapolvo, aunque él no esté más que cumpliendo con su trabajo. Los insultos y los menosprecios, también de otros empleados, son las cosas “que más nos molestan”, según explica García, que cree que hay un estereotipo que viene de antiguo por el que se equipara vigilante “a gorila macarra de discoteca, y eso no es verdad desde hace ya mucho tiempo. Se nos exige una titulación”. El sindicalista recuerda también que la ley que regula su trabajo emana de Interior y que son una parte "muy importante" de las estructuras de seguridad del país.
Precisamente sobre 'gorilas de discoteca' versa la experiencia de otro participante en el foro, que recuerda cómo les contrataron para una celebración en una sala de fiestas muy de moda para dar apariencia de legalidad mientras “en realidad eran unos armarios búlgaros los que se encargaban de echar a la gente y de todo lo que en teoría teníamos que hacer nosotros, que estuvimos allí mirando mano sobre mano toda la noche”.
 
 
Sindicato Profesional Vigilantes

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viernes, 6 de octubre de 2017

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SPV Sevilla cursa denuncia contra Securitas por falta de información sobre servicios mínimos de la huelga del 23-24 S

 
 
 
SPV ha cursado denunciaante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social
contra Securitas Seguridad España S.A, en su centro de trabajo de Sevilla, por falta de información relevante a la representación de los trabajadores, al no haber ofrecido en tiempo y forma distinta información solicitada sobre los servicios de seguridad afectados por los servicios mínimos en la citada delegación, con motivo de la huelga preavisada por la Plataforma Social de Seguridad Privada (P.S.S.P.) para el sector de la seguridad privada entre los días 23 y 24 de Septiembre del presente año, a desarrollar en jornada completa. En la misma solicitud, se le requería a Securitas listado  de personal afectado por tales servicios mínimos, con copia de haber sido notificados en tiempo y forma.

La falta de entrega de esta documentación a su debido momento, considerada para SPV como relevante y necesaria para el buen seguimiento de la huelga, ha coadyugado el ejercicio fundamental de la Libertad Sindical en relación con la susodicha huelga, tal y como se plasmó en su momento en el texto entregado ante la autoridad competente en la materia para estos casos, días después de la finalización de los días señalados 23 y 24 S.
Sindicato Profesional Vigilantes

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JEREZ: Rápida actuación de la seguridad privada de Alcampo en Jerez aportando el desfibrilador del centro

Un joven de 30 años que sufrió un paro cardiaco salva su vida gracias a un desfibrilador de Alcampo
 
El pasado sábado 30 de septiembre un joven de 30 años superó un paro cardíaco en el supermercado Alcampo de Jerez gracias al uso de un desfibrilador DOC (desfibrilador operacional conectado) que cardioprotege el establecimiento. Alberto David afirma que fue un trabajo en equipo ya que cuando el padre y la hija que le atendieron pidieron el desfrilador, "los vigilantes de seguridad enseguida fueron corriendo a por él".
 
Alberto David Pintor contaba ayer desde el hospital, donde aún se está recuperando, que empezó a encontrarse mal cuando se dirigía a la caja del hipermercado y cayó desvanecido. Sólo recuerda después que se despertó cuando ya había llegado el 061, sin saber lo que había ocurrido y sin ser consciente en ese momento de que había sufrido un paro cardiaco, más cuando, según afirma, nunca ha sufrido cardiopatías ni ninguna enfermedad crónica. "Cuando me desperté creyendo que había sido sólo un mareo y vi todo lo que había ocurrido, no me lo creía. Es una experiencia extraordinaria. Nunca piensas que te va a pasar a ti". 
 
Ahora desde el hospital, donde espera recibir el alta pronto, quiere poner de manifiesto la importancia de la instalación en espacios públicos de este tipo de aparatos que, en su caso, no tiene duda de que le han salvado la vida. Pero además durante su se desvanecimiento fue auxiliado por otro cliente del establecimiento y su hija, los dos enfermeros, que hicieron uso del desfibrilador y le practicaron también un masaje cardiaco durante varios minutos hasta que le reanimaron. "Es duro decirlo, pero yo estuve muerto unos minutos. Si no fuera por esas personas y por el desfilbriador no estaría ahora aquí". Alberto David afirma que fue un trabajo en equipo ya que cuando el padre y la hija que le atendieron pidieron el desfrilador, "los vigilantes de seguridad enseguida fueron corriendo a por él". 
 
Precisamente, este joven había realizado en la empresa donde trabaja un curso para el manejo de los desfibriladores, "porque tan importante es tenerlo como saber luego manejarlo", comenta. Recuerda que una de las personas que les dio esa formación sobre reanimación cardiopulmonar les insistía en que observasen siempre si los lugares donde acudían contaban con un desfibrilador. "Por eso yo sí me había fijado que en Alcampo existía uno, pero nunca supuse que era el que me iba a salvar la vida". Ahora tanto a él como a su familia les gustaría ponerse en contacto con las dos personas que le auxiliaron, con el fin de agradecerles personalmente lo que hicieron. Su hermana, a través de Facebook, está intentando localizarles. 
 
Desde el establecimiento Alcampo señalaron que "la disponibilidad del DOC, unida a la perfecta actuación y gran profesionalidad de los trabajadores del centro y de los enfermeros que lo atendieron resolvieron con éxito esta situación crítica". Destacan, por otro lado, que el Grupo Auchan, que engloba Immochan y sus hipermercados Alcampo, "es un referente en cardioprotección dentro del sector de la distribución en España, ya que han implantado desfibriladores DOC en todos sus centros comerciales". Esta tecnología ha permitido hasta el momento salvar la vida de nueve personas que sufrieron paradas cardíacas mientras estaban en los hipermercados. El desfribilador es de la empresa B+Safe, que también se ha puesto en contacto con Alberto David. Su director general, Nuño Azcona, ha expresado su satisfacción ante una nueva vida salvada con los desfibriladores DOC: "Ha vuelto a quedar claro que la cardioprotección de establecimientos públicos y la formación en RCP (reanimación cardiopulmonar) son fundamentales para salvar vidas".

 
 
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